domingo, 14 de noviembre de 2010

KOH-I-NOOR

KOH-I-NOOR.(Palabra persa que significa Montaña de Luz). Uno de los más famosos diamantes del mundo (aunque no el mejor ni el más grande), que pesaba 186 quilates hasta que fue tallado de nuevo en 1852 a su peso actual de 108,93 quilates. Según la leyenda india, su origen se remonta a unos 5.000 años y su historia original, antes de las investigaciones actuales, fue tema de una encendida polémica. Antiguamente se aceptaba que fue el mismo diamante que poseyó el Sultán Babr, fundador del imperio Mogol en la India y que fue heredado  por su hijo Humayun y entregado más tarde a Shah Jehan, Emperador de la India. No obtante, la opinión más reciente distingue al diamante Baber del Koh-I-Noor, y afirma que este último (llamado antiguamente " diamante Gran Mogol" y que pesaba 787,5 quilates) fue descubierto hacia 1655 en la Mina Kollur de Golconda, al sur de la India. En 1739, cuando el dictador persa Nadir Shah invadió la India, saqueó Delhi y se llevó con otros tesoros el diamante al Irán, en donde recibió su nombre persa, Koh-i-Nur. Pasó más tarde a Afghanistán y , tras varias vicisitudes, fue llevado por la East India Company a Inglaterra y , en 1852, para celebrar el 250 aniversario de la Compañía, fue regalado a la Reina Victoria. El diamante había sido tallado primitivamente por un lapidario indio desde sus presuntos 787,5 quilates en forma de piedra ovalada con su aspecto natural abovedado, pero con facetas, con un peso de unos 186 quilates. en 1852, el Principe Alberto ordenó que la piedra fuese tallada de nuevo en Londres, quedando redducida a 108,93 quilates, por lo que ahora es una pieddra tallada en rosa, de poca altura, defectuosamente proporcionada y con poco fuego. Nunca ha sido llevada por un rey británico, tal vez debido a la leyenda de que traía mala suerte a sus propietarios varones; aunque se debe más probablemente al hecho de que cuando fue entregado a la Reina Victoria se hizo como regalo personal, no como joyas de la corona, surgiendo la creencia de que si lo llevaba alguna vez un soberano varón, el Imperio Británico perdería la India, por lo que Victoria no lo legó a Eduardo II sino a su esposa, la Reina Alejandra. Posteriormente fue inscrustado en las coronas de la Coronación realizadas para la Reina Alejandra en 1902 y la Reina Mary en 1911, y actualmente pertenece a la Corona realizada para la Reina Isabel y que llevó en su coronación en 1937. Espero que os guste una historia tan real, para lo que puede ser, un trozo de la naturaleza, pero eso si, un trozo de la naturaleza con un gran valor material, y por el que alguien puede hasta matar, por conseguirlo.